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Buen colchón, buen descanso.

09 MARZO 2019

El colchón es uno de los elementos más importantes a la hora de descansar correctamente. Esto no es ninguna tontería, pues si tenemos en cuenta que pasamos cerca de un tercio de nuestra vida tumbados en la cama y que un buen descanso es primordial para poder rendir al día siguiente, el colchón debe ser uno de los elementos del hogar que más cuidemos.

La calidad debe de ser uno de los puntos ineludibles, no obstante, ante la gran oferta que hay en el mercado, a veces resulta difícil discernir cuál es el más adecuado para nuestro descanso. Es por eso que en el siguiente artículo te daremos algunas de las pautas básicas para saber cómo elegir un buen colchón, poder descansar perfectamente y levantarte cada mañana con toda la energía para poder hacer lo que quieras.

Uno de los elementos más importantes que se debe tener en cuenta en el momento de elegir un colchón es el hecho de que permita apoyar el cuerpo de una forma correcta y natural. Para conseguir este objetivo, es importante que tenga una firmeza media. ¿Qué significa eso? Que sea lo suficiente firme para que pueda soportar bien el peso del cuerpo, pero sin una dureza que pudiera llegar a resultar incómoda.

  • Si sufres problemas de circulación, siempre se aconseja utilizar un colchón más flexible, más resiliente, que se adapte mejor a tu cuerpo, así como un somier articulado que permita en un momento dado alzar las piernas o la parte superior del cuerpo. Es importante tener en cuenta tu salud y condición física para elegir el colchón más apropiado.
  • Si eres una persona propensa a las alergias, puedes decantarte por los colchones antibacterianos y antiácaros y siempre utilizar un buen protector de colchón. Hoy en día la mayoría de colchones ofrecen tratamientos antialérgicos, como los colchones viscoelásticos.
  • Si sueles sufrir por el calor y tienes noches de insomnio por el hecho de ser caluroso, debes valorar muy bien si quieres optar por un colchón de muelles, que son los más transpirables, o por un viscoelástico perforado que garantice el frescor y la correcta disipación del calor nocturno. Sin duda, estos dos tipos son los mejores colchones frescos que se pueden encontrar hoy en día.

Material del colchón

Látex

Las propiedades del látex lo convierten en una muy buena opción para los colchones. Son muy elásticos, lo que permite los movimientos de la persona con naturalidad, haciendo que la columna vertebral se mantenga en una correcta posición. Por contra, este tipo de colchones generalmente requieren ciertos cuidados especiales para evitar humedades, ya que al tratarse de un material natural, requiere una aireación especial. Este tipo de colchones no pueden utilizarse con la mayoría de bases tapizadas firmes.

Viscoelástica

La viscoelástica es una tecnología perfecta para aquellas personas que duermen de lado o sufren problemas de articulaciones o musculares, puesto que su composición dota a estos colchones de un efecto memoria que se adapta y reconoce las posiciones del cuerpo para que el descanso sea óptimo, adaptándose a la silueta natural del cuerpo.

Muelles

Los colchones de muelles pueden ser la mejor opción para personas con problemas de sudoración o que buscan un descanso más tradicional, queriendo evitar la sensación de adaptabilidad que ofrecen los colchones viscoelásticos o de látex. Al igual que sucede con los otros materiales, existen colchones de muelles de diferentes composiciones, grosores de muelle y grados de firmeza. Los muelles ensacados son más adaptables que los de muelle tradicional, por ejemplo, y la elección de un tipo u otro de colchón dependerá de lo que cada uno busque o necesite.

Viscografeno

Están compuestos por viscoelástica y grafeno. El grafeno es un material increíblemente resistente, de hecho puede es 200 veces más resistente que el acero más fuerte que conocemos hasta ahora, además es también muy ligero y tiene muy poca densidad. Este es un material termorregulador, por lo que disipa el calor evitando que se concentre en exceso en los tejidos del colchón. Otra gran ventaja es que es antibacteriano, por lo que las bacterias no pueden acumularse en el colchón del modo en que lo harían en los de otros materiales. También evita la electricidad estática que se suele producir al movernos mucho en la cama y con el roce de las sábanas. En el caso de este tipo de colchones, se recomienda cambiarlos de posición cada dos meses para aprovecharlos lo mejor posible. Así, se puede ir variando al colocar la parte de los pies en la de la cabeza y darle la vuelta.

Comprar un colchón no es lo mismo que comprarse unos pantalones, hay mucha gente que solo le dedica 5 minutos a probarlo, los 5 minutos que puede tumbarse en él en la tienda.  Te aconsejamos que puedas probar el colchón por los menos durante 30 días para poder evaluar si es el que mejor te funciona y el precio del colchón es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la gente a la hora de comprarse un colchón. Debes tener en cuenta que en el precio se ven reflejados factores como la calidad, el tamaño o la durabilidad. Este último, especialmente, puede hacer que sea mejor gastarse el dinero en uno de calidad que te pueda durar más, que no intentar ahorrar y que, al cabo de poco, debas volver a comprarte otro.